Leona lobuna
Jan. 23rd, 2014 11:39 pm El fatídico día en que debiera dejar su casa para marcharse a Hogwarts había llegado. Maxime la despidió con una expresión severa en el andén, para no delatarse ante nadie. La mujer estaba paranoica, y creía que alguien se regodeaba con la situación que su familia atravesaba. Christopher, por su parte, besó a su hija por todo el rostro, le dio un fuerte abrazo y hasta se le pusieron vidriosos los ojos de sólo tener que dejar a su pequeña Livy ir.
Trató de viajar sola, pero otras niñas que empezaban su primer año también, se empecinaron en que debían hacerse amigas. Kahn, siendo tan taciturna y seria, acabó por ahuyentarlas y llegó sola a Hogsmeade. Atravesó el lago con otros compañeros nuevos, fue seleccionada en Gryffindor (lo que, mínimamente, la hizo alegrarse por su papá) y ahora los días en el colegio simplemente pasaban. Bebía sus pociones con diligencias, y no había tenido ningún contratiempo en lo que iba de su estadía en el castillo. Lo que sí, la pequeña extrañaba horrores. Inclusive a Gabriel, con quien sentía la confianza para hacer preguntas.
Trató de viajar sola, pero otras niñas que empezaban su primer año también, se empecinaron en que debían hacerse amigas. Kahn, siendo tan taciturna y seria, acabó por ahuyentarlas y llegó sola a Hogsmeade. Atravesó el lago con otros compañeros nuevos, fue seleccionada en Gryffindor (lo que, mínimamente, la hizo alegrarse por su papá) y ahora los días en el colegio simplemente pasaban. Bebía sus pociones con diligencias, y no había tenido ningún contratiempo en lo que iba de su estadía en el castillo. Lo que sí, la pequeña extrañaba horrores. Inclusive a Gabriel, con quien sentía la confianza para hacer preguntas.