Annice Eldridge (like the Quidditch player!) (
annice) wrote in
somosmuggles2016-05-16 01:20 am
El día prometido
Llevaba ya seis días desde que no veía a Alex y se le hicieron eternos, por más que no le habían dado ni un segundo para respirar. Las pruebas de maquillaje, de peinado, los últimos toques al vestido, los zapatos. Que los arreglos florales, que las hadas de decoración. Responder las lechuzas de los que confirmaban su presencia a último momento, pulir detalles de la Luna de Miel. Estaba agradecida de que su madre quisiese ayudarla y que la señora Eldridge estuviera también ahí para ella... pero era difícil complacer alas dos.
No había dormido en lo absoluto en toda la noche, perdida entre los nervios que la paralizaban y las fotografías de los dos que habían juntado en los últimos meses en el castillo. Estaba más convencida que nunca que quería casarse con él y eso era lo único que no hacía que explotara de la ansiedad.
El casamiento se haría en la casa de verano de unos tíos que gentilmente se la prestaron. Tan opulenta como podía ser, por supuesto. Estaba frente al espejo mientras su madre terminaba de peinarla y a su alrededor unas cuantas conocidas y parientes se terminaban de alistar. De a poco, esa alcoba se iba vaciando. Escuchó la puerta a su lado abrirse y cerrarse y supo que Alex debía estar ahí, preparándose también.
"Mamá, ya estoy perfecta... Tengo que pedirte algo: unos minutos sola ¿sí? No me pongas esa cara, es sólo que necesito un poco de tranquilidad" le rogó, tomándole la mano y con una sonrisa pequeña. Logró convencerla con eso sólo y finalmente tenía algo de paz. En cuanto su madre se marchó, pegó la oreja a la pared esperando detectar si Alex estaba solo o no.
No había dormido en lo absoluto en toda la noche, perdida entre los nervios que la paralizaban y las fotografías de los dos que habían juntado en los últimos meses en el castillo. Estaba más convencida que nunca que quería casarse con él y eso era lo único que no hacía que explotara de la ansiedad.
El casamiento se haría en la casa de verano de unos tíos que gentilmente se la prestaron. Tan opulenta como podía ser, por supuesto. Estaba frente al espejo mientras su madre terminaba de peinarla y a su alrededor unas cuantas conocidas y parientes se terminaban de alistar. De a poco, esa alcoba se iba vaciando. Escuchó la puerta a su lado abrirse y cerrarse y supo que Alex debía estar ahí, preparándose también.
"Mamá, ya estoy perfecta... Tengo que pedirte algo: unos minutos sola ¿sí? No me pongas esa cara, es sólo que necesito un poco de tranquilidad" le rogó, tomándole la mano y con una sonrisa pequeña. Logró convencerla con eso sólo y finalmente tenía algo de paz. En cuanto su madre se marchó, pegó la oreja a la pared esperando detectar si Alex estaba solo o no.

no subject
Igual, no era lo mismo llevarse bien que empezar a vivir juntos, sin contar con el hecho de que el chico sí supiera que era la única mujer con la que se imaginaba viviendo. Fuera de su madre. Así que dudas habían, muchas, principalmente en cuanto a cómo podía hacerlo como esposo. Todas esas dudas se habían convertido en una retahíla de frases, un rezo que recorría en un murmullo cuando estaba a solas. Como ahora, que por fin le habían dejado a solas mientras se arreglaba la corbata infructuosamente, deshaciéndola y volviendo a intentar dejarla como debía estar, con los dedos como tallarines. Había llegado el día y estaba más nervioso que nunca.
no subject
Necesitaba a su mejor amigo para no entrar en pánico. Y resulta que es el novio también.
Tomó la capa de viaje de una tía que estaba colgada en la habitación y se envolvió en ella, se cubrió con la capa y salió. Abrió la puerta de la habitación en la que estaba Alex y rápidamente la cerró detrás de ella. "¡Cierra los ojos ya! ¡No podemos vernos!" le recordó, hablando bajo pero con ímpetu. Ella misma estaba ahí adentro con los ojos cerrados porque no querría terminar con mala suerte.
no subject
Con la corbata desarmada en las manos, y los ojos cerrados rápidamente pero no lo suficiente como para no haber captado un poco de lo bonita que se veía la chica incluso con ¿una capa de viaje encima?, se quedó quieto, como si moverse fuera también en contra de las tradiciones. "¿Qué estás haciendo aquí? No debería verte hasta la ceremonia..." dijo en voz baja, aunque de cierta manera el tenerla ahí le tranquilizaba un poco. Contradicciones.
no subject
"Lo sé... pero necesitaba ver a mi mejor amigo. Digo. No ver. Ya sabes. Y... también extraño a mi novio. Y estoy nerviosa por mi prometido. Qué bueno que todos ellos están en el mismo lugar" se notaba la sonrisa en su voz.
no subject
"Pero... Alguien puede venir..." y no era que estuvieran haciendo algo, sino que se trataba de toda esa tradición de no verse el uno al otro antes de la ceremonia en sí. Y ya se sabe que Edgeworth no era nada si no seguidor de reglas y tradiciones. "También te extraño... pero ya falta poco..." y esa frase le hizo temblar un poco.
no subject
Necesitaba decirle algo, no sólo lo echaba de menos. Necesitaba decirle algo más y no sabía por donde empezar. "Quiero que ya termine la ceremonia. La fiesta, todo. Quiero... quiero comenzar mi vida junto a ti y nada más. Todo esto sólo me está poniendo más ansiosa"
no subject
Otro poco de nervios, aunque de un tipo diferente, quizás más cálido, le recorrió al oír lo que tenía para decirle. Dio un par de pasos hacia atrás, estirando su mano sin saber qué tocaría pero finalmente tomando la de ella. No se decía nada de no tocar a la novia antes de la boda, ¿verdad? "Queda poco... unas horas nada más..." le aseguró.