M.I.A: Desaparecida
Feb. 13th, 2014 06:35 pmLunes 14 de octubre, 2013
Lugar: Callejón Diagon, al lado de The Cauldron Shop
Arthur no había vuelto a saber de Logan desde que la viera tratando rudamente a Sophie Sohier en medio del Callejón, montando una escena cuyos detalles no había llegado a comprender pero que difícilmente podría olvidar a pesar de que había pasado casi dos mes desde entonces. No porque hubiera llegado a pescar algún comentario escandaloso, sino más bien por el hecho de que no podía imaginarse por qué alguien buscaría pleitos con la prima de Bewick. La chica siempre había sido de lo más amable y simpática con ellos y, a pesar de que no la consideraba una amiga, si la tenía como una buena persona y de lo más amorosa. Por otro lado estaba Sophia, suyo parecido con la otra quizás residiera sólo en el nombre ya que su vecina era muchísimo más impulsiva y dueña de un carácter de los mil demonios. Sin embargo Arthur había llegado a comprobar en ese tiempo que llevaban de conocerse que a Logan no la movían las malas intenciones (aún cuando ella misma se había declarado una egoísta cascarrabias) ni era propensa a los espectáculos en la vía pública por lo que algo debía haber ocurrido. Todavía más desconcertante fue que luego de eso ambas ingresaran al departamento de Sophia, y jamás volvió a ver a ninguna de ellas.
Ya habían pasado numerosas semanas completas desde el suceso y, sin importar cuánto se había esforzado por prestar atención (e incluso ingeniárselas para tener una excusa con la cual ingresar a su departamento), seguía encontrándose en babia. Pasó por delante de su puerta, la cual permanecía cerrada, y continuó hasta las escaleras. Era como si la tierra se hubiera abierto para tragarse a la pelirroja, que curiosamente nadie mencionaba. ¿Es que nadie más estaba preocupado por su desaparición? ¿O sería que Sophia sólo estaba ocultándose de él? No tenía manera de saberlo pero sus sospechas se hacían cada vez más fuertes. Una vez abajo abrió la puerta que daba a la calle y, para su sorpresa, sus ojos se cruzaron con los de otra persona parada allí.